miércoles, 24 de noviembre de 2010

COMPROMISO ETICO DEL EDUCADOR





COMPROMISO ÉTICO DEL EDUCARDOR 


Sabiendo que el docente es un profesional, debe contemplar ciertos requisitos y cualidades Éticas y morales que se exigen para ejercer honestamente su profesión.

Consideramos que una verdadera transferencia didáctica se logra cuando lo enseñado se convierte en un feliz aprendizaje.

El objeto de la ética profesional es mucho más amplio de lo que comúnmente se supone. No es otra cosa que preguntarse (como docente, profesor, pedagogo, licenciado) frente a su alumno(a), a la sociedad y al país. "¿estoy haciendo con mi trabajo lo propio que beneficia a este alumno(a), lo necesario que beneficia a la sociedad donde estoy inserto, lo trascendente para mi país y para la raza humana?." Consecuencialmente, ¿estoy participando de lo que tengo derecho?.

Una confianza que se entrega a una conciencia, a una conciencia profesional.

A manera de conclusión consideramos más específicamente algunos aspectos que a nuestro parecer comprometerían un ideal de perfil docente. 
                                                                 
Ética y Transposición
Para lograr esto, un docente deberá tener todas las cualidades éticas enunciadas precedentemente.

El educador deberá conocer los métodos científico y pedagógicos modernos, pero además tendrá en cuenta la historia de su profesión, una actitudseria, sensata, equilibrada y libre de prejuicios consistiría en extraer de los hechos y principios sustanciales que le presenta la historia de la educación, aquellos valores que por su sólida racionalidad, resisten los embates de todos los tiempos, para seguir educando en esos valores.

Señalar los defectos didácticos y metodológicos para evitarlos en el ejercicio de su profesión.

Deberá salvar los sanos principios filosóficos de la educación y así eliminar los erróneos, actualizar los instrumentos técnicos, siguiendo el cambio de los tiempos en la medida que juzgue necesario para ayudar a perfeccionar y agilizar la acción educadora sin desmedro de la finalidad a que apunta la educación libre.

Debe adoptar una actitud crítica con respecto a su metodología y práctica perdiendo evaluar y revalorizar los contenidos y formas de enseñanza. Un docente consiente de su dignidad humana, valorará la dignidad de sus semejantes fomentando a generar libremente proyectos individuales de características éticas y morales.
El educador debe cumplir con todo aquello que sea necesario para formar al educando con honestidad intelectual, o sea: buscar, aceptar, amar, vivir y transmitir la verdad.

La única verdad, éticamente hablando, es que siempre que se debe decir la verdad, hay que decir la verdad.

La obligación del educador consiste en formar al educando para que sea un digno miembro de la sociedad en que vive, para que sepa actuar como integrante de la comunidad política, como gobernado o gobernante

El docente así tiene obligación de educar al alumnado con los valores esenciales de la nacionalidad, pero sin tomar posiciones extremistas; con la tradición y la herencia cultural, pero sin cerrarse en los adelantos modernos; con el legado de nuestras gestas históricas, de la cosmovisión occidental y cristiana que nos legaron nuestros mayores, ellos deben inculcar en sus alumnos un acendrado patriotismo, ese patriotismo que consiste sobre todo en defender a la Patria no sólo de enemigos exteriores, sino también de los enemigos interiores que amenazan su libertad, socavan su economía y corrompen el ejercicio de la función pública.

Una enorme responsabilidad pesa sobre los hombros de los educadores. Son responsables de sus palabras, del tono con que las dicen; de sus silencios, de sus gestos, de los contenidos de sus enseñanzas, de las experiencias en las que hacen participar a los educandos, de los ejemplos que dan con su propia conducta, de su vida pública. El niño y el adolescente ven muy alto al maestro o al profesor, lo admiran, lo idealizan y el docente debe ser consiente de todo eso.

Por lo tanto, el docente debe ser responsable en el sentido de tener la capacidad de tomar en su propio nombre una decisión que compromete el futuro y de tomar a su cargo las consecuencias verdaderas de un acto. No será responsable del alumno, sino con él de un bien común.

Si no se logra esto, el docente no será culpable, sino incapaz ante la sociedad, pero en su conciencia moralmente culpable.

Toda persona que aspira a entrar a la carrera docente, tiene la obligación de un examen de conciencia que valore su equilibrio psicofísico y que sepa organizar las demás manifestaciones de su conducta.

En equilibrio psicofísico supone un firme dominio de la función volitiva sobre los sentimientos, las emociones, las palabras, los gestos y los movimientos del cuerpo en general. El educador tiene la obligación de ofrecer en sí mismo el ejemplo de lo que enseña, manifestándolo en lo corporal mediante el decoro, adecuándose a las circunstancias de lugar y tiempo. Debe poner cuidado, entonces, en su aseo personal, su forma de vestir, su voz, su vocabulario, etc.
Cuando un docente se inicia en su profesión, un impulso vital arrasa con todas las dificultades que salen al paso, y lo llevan a la perseverancia en el obrar bien, que éticamente debe mantenerla durante toda su carrera educadora.

El educador no debe ser indefinido respecto a los problemas vitales que afectan a la existencia y al quehacer del hombre. Para esto debe tener su propia cosmovisión para tomar una postura acerca del origen y sentido de todo el Universo, pero no una visión de naturaleza científica, sino filosófica para que cuando el alumno lo interrogue, pueda dar respuestas y servir de guía.

El maestro-educador tiene la obligación de estar informado de los principales movimientos que obedecen a determinadas concepciones filosóficas sobre la educación.

Cuando se sorprenda a sí mismo en un error o ignorancia, estará éticamente excusado, teniendo en cuenta la limitación humana, si tiene la sana humildad de reconocer su error y consultar a sus colegas.

En el caso que fuera consultado por temas expuestos por un colega, por ética profesional, debe mantener el respeto hacia el otro sin emitir juicios de valor frente al alumno, en ese caso, se puede plantear el tema con el colega.

Debe ser solidario al conocer las diferencias culturales de su entorno, tratando de transmitir sus conocimientos en forma humanista e igualista, ayudando a que sus alumnos logren el razonamiento que los llevará a la superación de la condición que la diferencia cultural, (restándole oportunidades de tener una vida digna) y no razonando por ellos.

La tolerancia en el ejercicio de la docencia parte de la interiorización de los derechos universales considerándolos como el límite entre lo tolerable y lo intolerable.

El docente debe tolerar las diferencias individuales, siempre que éstas no perjudiquen el buen desempeño grupal. Así logrará tener un grupo heterogéneo que generará propuestas innovadoras que apuntarán a un mismo fin educacional.
Las conductas del docente deberán ser coherentes con sus enseñanzas, que no sólo se basen en conocimientos sino en modos de vida; esto lo otorga autoridad moral y hace que sus alumnos lo consideren un referente ético con autoridad en lo que enseña.

Ética en el docente supone reflexión teórica que se convierte en práctica facilitando el “acceso a temas, obras o formas de controversia”.       

Actuar éticamente determina la  aplicación de  criterios para reflexionar sobre lo que es mejor para vivir. “ La ética vivida es la respuesta a como vivir”.

Relación docente - ética entendida como “ ser- con- otros”, como expresión de reglas de convivencia para una vida colectiva, que constituye el lenguaje, la cultura, la convivencia que conforman una sociedad singular donde el sujeto vive a conciencia reconociendo una metanormativa común.

“La ética no es una práctica en solitario” el docente como ser social construye su identidad en el contexto del “reconocimiento o no”.    

La ética se relaciona vincularmente con formas de vida,  que apuntan hacia una vida digna, plena, con desarrollo de autonomías que favorezcan opciones críticas, relaciones sociales, revitalizan la reflexión y la vivencia en el campo moral.

El compromiso ético del docente abarca:

  • al alumno – debe ser un referente en el que la personalidad en formación reconozca la coherencia entre el pensar y el actuar.
  • al colectivo – debe compartir y defender los principios que hacen a la responsabilidad social de la profesión.
  • La comunidad – debe ver en el docente una persona comprometida con la defensa de los  derechos humanos y la justicia.
                                                             
Ser docente significa ser portador de una actitud laica en el campo pedagógico con los siguientes sentidos:
  •  Conocimiento y verdad: “El conocimiento debe estar al servicio de la vida”.
  • Libertad: “La única escuela que prepara la libertad es la libertad misma” Laico: “Actitud intelectual y moral por la cual la persona realiza su autonomía en relaciones recíprocas con otras conciencias
  • Tolerancia: “Sin ella es inviable una práctica democrática intensa. No significa ponerse en convivencia con lo intolerable, no es encubrir lo intolerable, no es amasar al agresor y disfrazarlo... Es la virtud que nos enseña a convivir con lo diferente, a aprender con lo diferente, a respetar lo diferente
  • Como referente ético, debe asumir una actitud de humildad, que no es necesariamente “sometimiento”, humildad en el sentido que plantea Paulo Freire en “Cartas a quien pretende enseñar”: “La humildad exige valentía, confianza en nosotros mismos, respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás”.
 Recuperar la dimensión político social– considerando:

  1. La democracia como sistema político basado en la persona humana como ser libre y responsable,
  2. el estado de derecho y
  3. la búsqueda del bien común.
Ser Docente es estar comprometido con su realidad , conocer y participar de los fines y objetivos que orientan la educación a nivel nacional y supranacional, ser consciente de las prioridades históricas producidas por los cambios sociales, políticos y estructurales que influirán en el desarrollo de un modelo de convivencia y desarrollo. Reconstruir el discurso de la ciudadanía para la participación activa y crítica en la esfera de la ciudadanía.
“Es preciso que el educador o la educadora sepan que su – aquí -  y su – ahora - son casi siempre el –allá- para el educando. Incluso cuando el sueño del educador es no solo poner su aquí y su ahora su saber, al alcance del educando sino ir más allá...” Paulo Freire 



                                  VIDEO EL COMPROMISO ETICO DEL EDUCADOR

 

 
 
 
COMPROMISO ETICO DEL EDUCADOR


El presente informe da cuenta de los cuatros principios éticos que brinda el docente a la educación.
Los cuatros principios éticos del educador:

  • Preparación intelectual y moral de la alta calidad: La responsabilidad más grande por parte de los educadores, entregarle a la sociedad personas de alta preparación.
  • Entrega a la profesión por vocación: El sacrificio y la entrega total al ministerio educativo hacen del educador una persona con vocación.
  • Respeto máximo por los derechos de los estudiantes: Debe comenzar por el respeto a los deberes del niño.
  • Conducta personal intachable: La conducta personal “es un espejo en el que cada cual muestra su propia imagen” de esta manera el educador forja buenos comportamientos en los estudiantes.
  • Propuesta A ético-moral para el educador: Es la responsabilidad que cada profesional a de tener sobre su arca especifica sin desconocer el desempeño de los demás.
El compromiso ético del educador implica tener una actitud de interés, motivación, y autocontrol para alcanzar el objetivo que nos hemos propuesto; por ello el desarrollo de los principios éticos que nos permitirá comprender y asimilar como futuras pedagogas el compromiso ético-moral para aplicarlo a la vida practica con niños menores de 7 años en X institución.
La docencia como profesión se ubica en un contexto social, institucional, grupal e individual de la cual se constituye a través de la personalidad-moral.
El educador debe cumplir con todo aquello que sea necesario para formar al educando con honestidad intelectual, o sea buscar, aceptar, amar, vivir y transmitir la verdad, la obligación del educador consiste en formar al educando para que sea un digno miembro de la sociedad en que vive, para que sepa actuar dentro de su entorno.
La obligación de educar a un estudiante con los valores esenciales de la nacionalidad, pero sin tomar posiciones extremistas con la tradición y la herencia cultural generando una gran responsabilidad que pesa sobre los hombros de los educadores que son responsables de sus palabras, del tono con que lo dicen, de sus silencios, de sus gestos, de los contenidos de sus enseñanzas, de las experiencias en las que ellos participan dando un claro ejemplo para los alumnos.
El maestro-educador tiene la obligación de estar informado de los principales movimientos que obedecen a determinadas concepciones filosóficas sobre la educación; tolerando las diferencias individuales siempre y cuando no perjudique el buen desempeño grupal en las conductas del docente de verán ser coherentes con sus enseñanzas que no solo se basan en conocimientos si no en modos de vida, otorgando la autoridad moral que hace a sus alumnos un referente ético con autoridad en lo que enseña.
Por lo tanto el educador social debe en primer lugar, redescubrir sus valores como persona y luego analizar la coherencia de sus actuaciones profesionales en base a esos valores racionales como acreencias actitudes y acciones del educador social debe participar en la revisión, reconstrucción de actitudes profesionales como agentes socioeducativos.
Un modelo ético educador social habría que decir que lo conveniente no es no “cambiar”, al contrario si es necesario el cambio que se haga de forma racional ya que lo deseable es que el educador social muestre las mismas creencias esta idea es confusa, valores y actitudes en el plano personal y profesional clasificado en valores pretendiendo reconocer una toma de conciencia de los valores que el sujeto posee de antemano.
Permitiéndonos guiar la conducta personal de modo más ajustado a los propios deseos y valorizaciones, en todas las cualidades que pueden ser descubiertas y puestas de relieve por la actitud cultural y social de la persona dado que los valores no son cualidades en esta línea del ser son cualidades especiales “por ser cualidades, los valores son entes parasitarios que no pueden vivir sin apoyarse en objetos reales y de frágil existencia al menos de los bienes.
El valor se caracteriza por una cualidad estructural que tiene existencia y sentido en situaciones concretas, reflejada en la realidad pues la valiosa estructura surge de cualidades empíricas y el bien a el que se incorpora se da en situaciones concretas.
En otras palabras educar en valores consiste en crearle las condiciones necesarias para que cada persona descubra y realice libremente aquellos modelos valoricos?? que le puedan hacer sentir persona digna y feliz.
Proceso de la cual la persona no solo logra adaptarse a las normas establecidas si no que principalmente llega a ser capaz de enfrentar aquellos temas que conllevan un conflicto ético, de una manera racional y democrática por medio del dialogo



CRUCIGRAMA ETICO

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